La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral

La Cámara de Diputados de la Nación  aprobó en general el proyecto de Modernización Laboral en sesión extraordinaria este viernes. Ahora volverá al Senado para que ratifique el texto y deje firme la ley.

El conteo se llevó un total de 135 votos a favor de la reforma laboral, 115 en contra y ninguna abstención, una tendencia sostenida en la discusión de este proyecto.

El Gobierno busca que se sancione definitivamente antes que el presidente Javier Milei asista al Congreso el domingo 1ro. de marzo. A tal fin, el oficialismo cedió el artículo 44 sobre licencias por enfermedad para que sea aprobado con cambios. Fue la única modificación que se hizo respecto de la redacción que votó el Senado.

Por eso, ahora deberá volver a la Cámara de origen para ser ratificado para su sanción definitiva, en una sesión que está prevista para el próximo viernes 27 de febrero.

El artículo 44 que se eliminó planteaba que “en caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo, y que impida dicha prestación”, el trabajador tendría derecho a percibir el 50% del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses si no tuviera personas a cargo, o 6 meses si las tuviera.

Mientras que si la imposibilidad de trabajar no resultara de una acción voluntaria y riesgosa, el trabajador recibiría el 75% de su salario en los mismos plazos.

Qué pasó en particular

Uno de los grandes triunfos del oficialismo fue el blindaje del FAL, el fondo para pagar despidos que sería financiado por recursos destinados al Anses y que sumó 130 votos.

A su vez, con 134 votos a favor, se aprobó la extensión del período de prueba para las empleadas de casas particulares a seis meses, situación similar a los ahora ocho meses para trabajadores rurales, la cual sumó 139 manos a favor.

También se derogó el estatuto del periodista mediante la Ley 12.908, vigente en Argentina desde 1946, el cual regula las condiciones laborales, derechos y deberes de los trabajadores de prensa. A su vez, establece la estabilidad laboral, jornada máxima de 36 horas semanales, vacaciones pagas, y el derecho a la cláusula de conciencia. Votaron a favor 126 diputados.

Se mantiene el criterio de pago al trabajador de “una indemnización equivalente a un mes de sueldo por cada año de servicio o fracción mayor de tres) meses, tomando como base de cálculo la mejor remuneración mensual, normal y habitual devengada durante el último año o durante el tiempo de prestación de servicios si este fuera menor”.

Otro capítulo suma la denominación “prestadores independientes” para hacer referencia a los repartidores de aplicaciones con 134 votos en favor del oficialismo.

Se restringe el derecho a huelga al declararse determinadas actividades como “servicios esenciales” (con la obligación de garantizar una cobertura mínima del 75%) y “servicios trascendentales” (con la obligación de garantizar una cobertura mínima del 50%).

Respecto a las vacaciones, las mismas se otorgarán entre 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente, según el texto oficial, y se podrán tomar en forma dividida con un plazo mínimo de 7 días. Los empleadores deberán notificar por escrito al trabajador con una antelación no menor a cuarenta y cinco (45) días, sin perjuicio de que las convenciones colectivas de trabajo u otros acuerdos celebrados con la representación sindical en la empresa puedan establecer sistemas diferentes, conforme a las particularidades de cada actividad.

El inicio de sesión

El primer desafío de la jornada, la obtención del quórum, quedó superado pasadas las 14:00 gracias al acompañamiento en bloque de los sectores que suscribieron el pedido de sesión. La base de 130 legisladores se consolidó con la asistencia perfecta de La Libertad Avanza y el PRO, junto a los bloques de Innovación Federal, la UCR, Independencia, MID, Producción y Trabajo, y La Neuquinidad.

La sesión levantó temperatura, Cecilia Moreau impugnó la conducción de Martín Menem, acusándolo de “pasarse de vivo” al dar por aprobado el Plan de Labor mediante una maniobra apresurada a mano alzada. En medio de un clima de extrema hostilidad y ante las interrupciones de las bancadas oficialistas y aliadas, la diputada no retrocedió y lanzó un duro “cállense monigotes”, logrando finalmente que se pusiera en consideración la moción de reconsideración.

Aunque el número no alcanzó para frenar el esquema de la sesión, el foco de su crítica estuvo puesto en la claudicación de los sectores de origen peronista o radical que hoy facilitan el quórum: “Usted está pasándose de vivo… Este bloque y otros no tenemos dos tercios, pero igual vamos a pedir la reconsideración porque, aunque perdamos, lo vamos a hacer con la frente en alto, evitando que hoy se consuma la traición de que aquellos que sean despedidos cobren su indemnización en cuotas. Ustedes, los que entraron en nombre de Yrigoyen o del campo nacional y popular, van a convalidar un retroceso en la vida de los trabajadores”, fustigó Moreau.

Tras las acusaciones, se impuso la visión de La Libertad Avanza y el correntino Lisandro Almirón comenzó con la lectura del dictamen de mayoría argumentando la necesidad de avanzar con el texto enviado por el Senado: “El proyecto actualiza la legislación laboral, remueve las distorsiones que afectan la creación de empleo formal y mejora la competitividad del mercado laboral”, afirmó, defendiendo la norma como una herramienta de previsibilidad para las empresas.

Sobre el proyecto

El proyecto, impulsado por el Gobierno de Javier Milei y que ya con media sanción del Senado, representa una reforma amplia que busca modificar el régimen laboral argentino con foco en indemnizaciones, modalidades de contratación, licencias, convenios y formalización del empleo.

Entre sus puntos principales se mantiene la indemnización por despido sin causa, pero se cambia la base de cálculo, que ahora será solo la mejor remuneración mensual, normal y habitual, excluyendo aguinaldo, premios y otros adicionales. Se establece un nuevo criterio de actualización: IPC + 3% anual.

Uno de los pilares de la reforma es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema de capitalización obligatoria para empresas que funcionará como un fondo de afectación específica destinado a cubrir indemnizaciones y obligaciones derivadas de la desvinculación.

La propuesta de la UCR en el Senado se diferenció a las empresas en cuanto al financiamiento que se hará con contribuciones patronales: las grandes aportarán un 1% mensual y las micro, pequeñas y medianas el 2,5%. El texto original preveía un 3% sin distinción.

Para la derogación de distintos estatutos profesionales, entre ellos el del periodista, se dispuso un plazo de un año (1ro. de enero de 2027); y se posterga al 1ro. de enero de 2028 la eliminación de un fondo que financia la actividad del INCAA.

Sobre los cambios a la Ley de Contrato de Trabajo, se establece el mecanismo de “banco de horas”, a partir del cual el empleador y empleado podrán pactar cambios en el horario laboral: no se tratará de horas extra, sino de una compensación con días.

Las vacaciones, en tanto, podrán tomarse entre el 1ro. de octubre y el 30 de abril, con posibilidad de pactar otro período y de fraccionarlas en bloques no inferiores a 7 días.

Por otro lado, el extenso proyecto prevé la creación de un Régimen de Incentivo a la Formación Laboral (RIFL) para promover capacitación, empleabilidad y reconversión; y del Régimen de Incentivo para la Modernización e Inversión (RIMI), que apunta a que las empresas realicen inversiones en producción real, tecnología y expansión.

La iniciativa incorpora criterios para la actividad de repartidores y trabajadores de apps. Voces empresarias (Rappi e IDEA) valoran que fija “estándares y reglas claras” para la actividad.