Mensaje del Obispo por el 75° aniversario del Hospital Perón

Mensaje del Padre Obispo con ocasión del 75º Aniversario del Hospital Presidente Perón

Queridos hermanos y hermanas:

Con ocasión del 75° aniversario del querido y emblemático Hospital Presidente Perón de la ciudad de Avellaneda, quiero hacer llegar mi saludo cercano y agradecido a toda la comunidad hospitalaria.

Mientras continúo mi recuperación luego de una cirugía cardíaca, experimento de un modo especial el valor inmenso del cuidado, la dedicación y la vocación de quienes trabajan cada día al servicio de la vida. Por eso, como pastor de esta Iglesia diocesana, quiero unirme al agradecimiento de toda la comunidad de Avellaneda que celebra este aniversario con reconocimiento y alegría, dando gracias a Dios por cada médico, enfermero, profesional de la salud, trabajador, voluntario y miembro del hospital que, con entrega silenciosa y generosa, acompaña el dolor y sostiene la esperanza de tantos hermanos y hermanas.

Desde su fundación en 1951, este hospital ha sido un signo concreto de cercanía y servicio para toda nuestra región, convirtiéndose en un lugar al servicio de la salud integral de tantos hombres y mujeres que allí han sido atendidos a lo largo de los años. Al hacer memoria de esta larga y fecunda historia, pienso con gratitud en tantos profesionales de reconocida trayectoria que han formado parte de este “monumento de amor al pueblo” y que ya se han jubilado. Así como también en aquellos que ya han partido a la Casa del Padre, por cuyo descanso eterno elevo una oración agradecida.

Mientras la Iglesia diocesana de Avellaneda-Lanús celebra un año jubilar, los invito a seguir caminando juntos, renovando el compromiso con una salud verdaderamente humana, donde cada persona sea acogida con dignidad, respeto y amor.

Agradezco especialmente el servicio de los voluntarios de la Pastoral de la Salud junto al capellán, padre Leonardo Palluzzi, y envío mi bendición para toda la comunidad hospitalaria y, de modo particular, para los queridos enfermos y sus familias.

Que el Señor los fortalezca en su misión cotidiana y que María, Salud de los Enfermos, los acompañe siempre.

☩ Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni
Obispo de Avellaneda-Lanús