¿Qué opinan los docentes sobre la prohibición de los celulares en las escuelas de PBA y CABA?

El ciclo lectivo 2026 arrancó sin celulares en las escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si bien hay matices en el caso bonaerense, la medida apunta a recuperar la atención de los estudiantes y fortalecer la enseñanza y el aprendizaje. A su vez, está orientada a prevenir el aislamiento en los recreos y restablecer los vínculos entre los compañeros. Mientras que en CABA esta política también se extiende a las escuelas secundarias, en la Provincia no hay una normativa oficial hasta el momento. Lejos de ser un hecho aislado, la regulación imita el camino que tomaron los principales países de Europa, China, y varios distritos de Estados Unidos. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, tres docentes cuentan sus experiencias personales y reflexionan sobre la presencia de los teléfonos móviles en los salones de clase.

La decisión de la Provincia y la Ciudad me parecen correctas”, afirma Vanina, docente de escuelas primarias en la zona sur del conurbano bonaerense, con más de 15 años de experiencia. “El objetivo es evitar distracciones y aumentar la concentración en el aula para que el aprendizaje sea un ida y vuelta”, explica. 

Aunque en las escuelas donde trabaja no es masiva la presencia de teléfonos móviles, cada vez es más común en los estudiantes de quinto y sexto grado. “Los celulares quedan bien guardados en la dirección. Incluso, las familias deben detallar los motivos por los que los alumnos ingresan al establecimiento con celulares”, resalta.  

La normativa oficial de la provincia de Buenos Aires indica que el uso de los celulares está restringido, excepto que sea por pedido de los profesores, las autoridades, o esté “expresamente incluido” en el Diseño Curricular. En el caso del nivel primario en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tampoco pueden utilizarlo en los momentos de recreación, el comedor y otros espacios. 

En la Provincia no es tan sencillo

Mientras que en el nivel primario de CABA los alumnos no pueden llevar el celular a la escuela, en el secundario cada institución debe elaborar su propio reglamento,

junto a propuestas deportivas y artísticas para los recreos. Para justificar la decisión, el gobierno porteño argumentó que el 94 por ciento de los estudiantes en el nivel secundario lleva el celular todos los días a la escuela. En este aspecto, señalaron que 5 de cada 10 alumnos manifiestan que quieren dejar de usar el celular y no pueden

Pese a que no hay una normativa oficial para los colegios secundarios de la Provincia, el debate sobre qué hacer se repite hace años en las jornadas docentes. Incluso, algunos establecimientos ya tomaron medidas para limitar su uso. En este sentido, la heterogeneidad de estudiantes, aulas y escuelas que tiene Buenos Aires (un territorio que es 1500 veces más grande que CABA) dificulta la adopción de una medida única.

“En la Provincia ya hay algunas escuelas de nivel secundario que implementaron medidas similares sin que haya una reglamentación oficial. No me parece que esté mal la prohibición”, cuenta Martín, un docente quilmeño que trabaja en instituciones públicas de la localidad.  

Aunque otro docente ve con buenos ojos la prohibición, también plantea un dilema sobre la realidad que se vive en diferentes escuelas del conurbano. “Tengo una contradicción muy grande, porque se sugirió la posibilidad de que los estudiantes trabajen con inteligencia artificial. Si es como objeto de estudio, podría prescindir del uso del celular, pero si es como recurso, es imposible porque en muchas instituciones no hay equipamiento, solo el teléfono de los alumnos. A pesar de esto, creo que la restricción podría traer más beneficios que problemas”, reflexiona Juan Pablo, profesor de Comunicación en escuelas públicas de Quilmes.

Por Nicolás Retamar