El cierre definitivo de la línea de colectivos 570 en Avellaneda obligó a una reconfiguración del sistema de transporte en el sur del conurbano bonaerense. El Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires autorizó modificaciones en los recorridos de las líneas 271 y 373 para garantizar la continuidad del servicio y evitar que los barrios afectados quedaran sin cobertura.
La decisión se tomó luego de que la empresa General Tomás Guido S.A.C.I.F., concesionaria de la 570, resolviera rescindir la operación por problemas económicos y operativos que hacían inviable su funcionamiento. La línea comunal cumplía un rol clave en la movilidad interna del distrito, conectando zonas como Wilde, Villa Castellino y Villa Corina, además de vincular Avellaneda con municipios cercanos.
Ante la desaparición del servicio, el Ministerio de Transporte bonaerense, el Municipio de Avellaneda y la empresa acordaron reorganizar la prestación mediante líneas provinciales del mismo grupo empresario. Así, las líneas 271 y 373 fueron habilitadas para ampliar sus recorridos y cubrir los trayectos que realizaba la 570.
Ambas líneas ya operaban en el sur del Área Metropolitana de Buenos Aires, con conexiones hacia Lanús, Lomas de Zamora, Quilmes y Almirante Brown. Con la reestructuración, sumaron ocho unidades adicionales —seis en la 271 y dos en la 373— para sostener la frecuencia y absorber la demanda de pasajeros que dependían del servicio comunal.
De esta manera, los recorridos de la histórica 570 dejaron de funcionar como línea municipal y fueron absorbidos por estas líneas provinciales, que ahora cumplen un rol central en la movilidad de los vecinos de Avellaneda y la región.



