El obispo de Avellaneda-Lanús pide calma ante mensajes que inquietan a escuelas

El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo Margni, expresó su cercanía a las comunidades educativas de la diócesis ante la circulación de mensajes que han generado inquietud entre estudiantes, familias y docentes.

En una comunicación fechada el 17 de abril, el obispo señaló que en los últimos días se difundieron contenidos en distintas comunidades educativas del territorio y del país, algunos vinculados a dinámicas propias de las redes sociales, que provocaron preocupación.

Monseñor Margni indicó que tomó en cuenta un comunicado previo del vicario general de la diócesis, monseñor Oscar López, presidente de la Junta Regional de Educación Católica (JUREC), en el que se orienta sobre medidas de cuidado y pasos a seguir.

“En comunidad nos cuidamos”
El obispo dirigió especialmente su mensaje a las familias y trabajadores de la educación que atraviesan la situación con inquietud. “No estamos solos: somos comunidad, y en comunidad nos cuidamos”, afirmó.

También agradeció a equipos directivos, docentes, personal auxiliar y administrativo por su labor “aun fuera de horario” para resguardar a los estudiantes, destacando su compromiso como un servicio al bien común.

Monseñor Margni instó a reforzar la atención y la escucha dentro de las comunidades educativas, promoviendo espacios donde los estudiantes puedan expresar sus experiencias. Señaló la importancia de evitar juicios apresurados y fomentar vínculos cercanos.

El obispo citó una reciente carta del papa León XIV sobre educación, en la que se propone “desarmar las palabras, levantar la mirada y custodiar el corazón”, y subrayó la necesidad de priorizar las relaciones por sobre las opiniones.

Asimismo, destacó la relevancia de la alianza educativa entre familia, escuela y comunidad, y sostuvo que su fortalecimiento contribuye a generar confianza y sostener la tarea educativa.

Monseñor Margni concluyó su mensaje alentando a cuidar la vida “en todas sus formas” y expresó su confianza en Jesucristo como fuente de esa misión.