La Organización Mundial de la Salud confirmó la muerte de tres personas a bordo de un crucero, que zarpó desde Ushuaia con destino final en las Islas Canarias, por un contagio de hantavirus. Se trata de un grupo de virus zoonóticos de la familia Bunyaviridae que infecta a los roedores y que, en ocasiones, puede transmitirse a los seres humanos. En este caso, además de los fallecidos, hay otros tres individuos que presentaron síntomas y uno de ellos se encuentra internado en terapia intensiva en Sudáfrica. El barco, se encuentra ahora frente a la costa de Cabo Verde en África. Ahora bien, ¿qué produce el hantavirus y cuáles son las cepas principales que circulan en Argentina?
El contagio de los roedores infectados a las personas suele darse a través del contacto con estos animales, su orina, excrementos o saliva, y puede causar diversas enfermedades graves e, incluso, ser letales. De hecho, esta familia de virus se distribuye a lo largo del mundo y sus manifestaciones clínicas pueden variar según la zona geográfica. Así, en América y principalmente en Argentina, el hantavirus puede causar el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, una enfermedad respiratoria que afecta a los pulmones y el corazón y que tiene una tasa de letalidad de hasta el 40 por ciento.
Aunque circulan cerca de once variantes en el país, la principal causante de este síndrome es el “virus de Los Andes”, responsable confirmada de las infecciones en el crucero. Así lo explica Daniela Hozbor, doctora en Ciencias Biomédicas e investigadora del Conicet, a la Agencia de Noticias Científicas: “Es la única cepa de hantavirus que presenta una evidencia documentada sobre la transmisión entre personas. Esto se debe a que la variante tiene ciertas mutaciones genéticas que posibilitan el contagio interhumano.Su principal portador es el ratón colilargo que habita la Patagonia y por eso circula sobre todo en Argentina y Chile”. Se ha visto que, cuando ocurre, la transmisión entre personas se da mediante un contacto estrecho y prolongado, especialmente entre miembros de la misma familia o parejas. A su vez, parece que este contagio es más probable durante la fase inicial de la enfermedad, cuando el virus es más transmisible.
En lo que respecta a Europa y Asia, los hantavirus causan fiebre hemorrágica con síndrome renal, que afecta principalmente a los riñones y los vasos sanguíneos. Las etapas más avanzadas pueden incluir presión arterial baja, trastornos hemorrágicos e insuficiencia renal.
La OMS afirmó que las infecciones por hantavirus son poco frecuentes, que el riesgo para el público en general es bajo y que “no hay necesidad de pánico ni de restricciones de viaje”. El comunicado explica: “Se están llevando a cabo investigaciones detalladas, incluidas pruebas de laboratorio adicionales y investigaciones epidemiológicas. Se está brindando atención médica y apoyo a los pasajeros y la tripulación. También está en curso la secuenciación del virus”.
Hozbor acota: “No es un evento usual, de hecho es al revés. Es extremadamente inusual y ocurre bajo determinadas ocasiones, como el contacto estrecho y prolongado con roedores o, según la cepa, entre humanos”. Así, los Estados involucrados y los operadores del buque buscan evacuar a los dos pasajeros sintomáticos y evaluar la salud del resto de los tripulantes a bordo.
Esta enfermedad trae como síntomas iniciales los de un estado gripal e incluyen: fiebre superior a 38 °C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. A su vez, el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus puede manifestarse desde un cuadro leve con fiebre inespecífica hasta una forma grave con insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico. Si bien no hay tratamiento ni vacunas autorizadas, la atención de los casos se centra en el manejo de las complicaciones respiratorias, cardíacas y renales.
Además, entre las medidas preventivas se sugiere mantener limpios los hogares y los lugares de trabajo, sellar las aberturas que permiten la entrada de roedores a los edificios, almacenar alimentos de forma segura, utilizar prácticas de limpieza seguras en áreas contaminadas por roedores y evitar barrer en seco o aspirar los excrementos de roedores. Si se estuvo en contacto con alguien que presenta síntomas o es un caso afirmativo, la persona debe contactarse con el médico y resguardarse para evitar nuevos contagios.



