Mons. Margni: “En la Trinidad aparece un Dios que no es soledad, sino comunión”

En la solemnidad de la Santísima Trinidad, el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo Margni, visitó el Centro Misionero Santísima Trinidad de Remedios de Escalada y presidió la celebración eucarística junto a la comunidad de los Siervos de la Trinidad. Participaron de la misa fieles, consagrados y agentes pastorales.

Durante su homilía, el prelado invitó a profundizar en el misterio central de la fe cristiana y afirmó que “en la Trinidad aparece un Dios que no es soledad, sino comunión”, destacando que las tres personas divinas “reflejan la gran vocación de la humanidad: el amor”. 

Monseñor Margni también exhortó a los presentes a “contemplar este misterio en tiempos difíciles y turbulentos”, y subrayó que la experiencia trinitaria ofrece una respuesta de unidad, encuentro y fraternidad frente a las divisiones y desafíos del mundo actual.

Casa de comunidad
El obispo deseó además que “este espacio misionero siga siendo una verdadera casa de comunidad, un hogar para las familias de esta querida tierra de Remedios de Escalada. Cultiven, anuncien, celebren y sirvan con la convicción de ser portadores de ese amor incondicional”. 

El Centro Misionero Santísima Trinidad forma parte de la presencia del instituto secular Servi Trinitatis en la diócesis y desarrolla su tarea evangelizadora en la comunidad de Nuestra Señora de los Remedios. La visita del obispo se realizó además en el contexto del Año Jubilar Diocesano por los 25 años de la diócesis de Avellaneda-Lanús. 

De esta manera, la comunidad celebró su fiesta patronal renovando su fe en el Dios Uno y Trino y reafirmando su compromiso de vivir la comunión y la misión como expresión concreta del amor que brota del corazón mismo de la Trinidad.