La comunidad de la parroquia San Antonio de Padua de Gerli celebró el pasado sábado 13 de junio sus tradicionales fiestas patronales, en el marco del 90° aniversario de la creación de la institución religiosa, en una jornada marcada por la fe, el encuentro comunitario y el inicio de una nueva etapa pastoral.
Las actividades comenzaron con la apertura del templo para la veneración de la imagen de San Antonio de Padua. Si bien la procesión prevista debió suspenderse debido a las condiciones climáticas adversas, los fieles participaron de un momento especial de oración y reflexión, durante el cual jóvenes de la comunidad realizaron un recorrido por las distintas etapas que marcaron la historia de la parroquia a lo largo de estas nueve décadas.
El momento central de la celebración fue la Santa Misa presidida por el obispo diocesano, monseñor Maximiliano Margni, durante la cual tuvo lugar la toma de posesión del Padre Carlos Lorenzo Santiago como nuevo párroco de San Antonio de Padua.
El Padre Carlos, misionero oriundo de Galicia, España, venía desempeñándose desde hace un año como vicario parroquial, acompañando la tarea pastoral junto al Padre Sebastián Zagari, quien concluyó su servicio como párroco. Zagari iniciará en septiembre estudios de teología pastoral en Roma, una formación que realizará al servicio de la Iglesia diocesana.
Asimismo, se informó que el Padre Sebastián asumirá también como párroco de Nuestra Señora La Conquistadora, comunidad con la que San Antonio de Gerli viene desarrollando una experiencia de unidad pastoral.
Al finalizar la celebración litúrgica, monseñor Margni bendijo los tradicionales panes de San Antonio, una costumbre vinculada a la festividad del santo patrono. Posteriormente, los presentes compartieron una merienda comunitaria que puso cierre a una jornada de encuentro y celebración.
Las fiestas patronales coincidieron este año con un acontecimiento significativo para la comunidad parroquial: los 90 años de historia de San Antonio de Gerli, una institución que continúa siendo un espacio de referencia espiritual, social y comunitaria para numerosos vecinos de la ciudad.




