Con la Universidad Ricardo Palma (URP) como anfitriona, los días 25 y 26 de junio se llevará a cabo la XV Asamblea Regional Andina de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC). En dicho marco, el rector de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) y presidente de la UDUALC, Ing. Jorge Calzoni, se refirió al futuro de las universidades latinoamericanas en un contexto de profundas transformaciones tecnológicas.
Entre otras consideraciones, sostuvo que el futuro de las universidades latinoamericanas dependerá de su capacidad para responder a los cambios tecnológicos sin renunciar a principios fundamentales como la calidad educativa, la inclusión y la generación crítica del conocimiento.
El encuentro reunirá a líderes universitarios provenientes de América Latina y el Caribe para debatir y establecer estrategias frente a los principales desafíos que enfrenta actualmente la educación superior: transformación digital, inteligencia artificial, nuevas modalidades de aprendizaje, sostenibilidad financiera e integración regional.
“La transformación digital es una oportunidad mucho más que tecnológica. Permite atravesar la construcción de conocimiento trabajando el razonamiento y la diversidad de fuentes bibliográficas antes que la repetición de contenidos”, afirmó el Ing. Calzoni.
En la misma línea de ideas, enfatizó que “el riesgo es precisamente no pensar, que la pereza se apodere de las personas que utilizan la inteligencia artificial sin verificación, es decir, sin método científico”.
Por otra parte, Calzoni considera que las universidades deben asumir un papel activo mediante la capacitación permanente: “La región debe fortalecer capacidades y generar conocimiento propio para evitar depender exclusivamente de plataformas externas”, indicó.
La Región Andina incluye universidades de Perú, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Venezuela; el Cono Sur agrupa a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; mientras que Centroamérica reúne instituciones de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, entre otros países que forman parte de una estructura orientada al fortalecimiento del desarrollo académico regional.
Lima se convertirá en el centro de discusión de las principales políticas universitarias del continente, en un contexto donde la integración regional aparece cada vez más como una condición indispensable para enfrentar los desafíos comunes de la educación superior.




