Lo que el CAR no concretó en 60 minutos estuvo muy cerca de resolverlo en los últimos 20

Juntos, en busca de la hazaña, estuvieron muy cerca de lograrlo. Foto: Gaby Iglesias

En la primera rueda el CAR se trajo los cuatro puntos para Avellaneda, lo logró sobre el final del partido.

Con la remontada de las últimas cuatro fechas y jugando de local, mi pronóstico favorecía a los locales.

El penal convertido por el Tino a escasos dos minutos del comienzo, me generó la sensación que  mi premonición era acertada. CAR 3 Delta 0

El espejismo duró escasos minutos. Delta me sorprendió, era un equipo superior al de marzo. Todos amagaban y pasaban, sobre todo el octavo. A este show, mezcla de malabarismo e ilusionismo, se sumó que las puertas del Tino, que a veces quedan abiertas, en esta oportunidad lo estaban de par en par.

A los 7 minutos un maul de Delta, nada por aquí, nada por haya y try. CAR 3 Delta 7

A los 18 minutos un nuevo amague (el octavo sosteniendo la pelota con una mano, como si fuera una tocata) try no convertido. CAR 3 Delta 12

Hay dos o tres consejos que los entrenadores les inculcábamos a los chicos, uno de ellos es “cuando salen a marcar no miren las manos ni los pies del adversario, miren la cintura que indica hacia donde se dirige el cuerpo”

Con mucho amor propio los locales se multiplicaron para frenar las filtraciones.

A los 21 minutos el Tino tuvo un line cercano al in-goal y no desaprovechó la oportunidad. Súper apoyó su try y achicó la diferencia. CAR 8 Delta 15

Por momentos el juego de los visitantes se veía más prolijo y efectivo. La indisciplina de los locales lo hacía más evidente.

A los 36 minutos el octavo del visitante se levantó del scrum con la pelota y… para dar un ejemplo acorde al momento deportivo, me hizo acordar a Messi en su mejor época en el Barcelona. Hizo un “dibujo” eludiendo a cuatro jugadores digno de enmarcar y colgar como una obra de arte. CAR 8 Delta 22

Sobre el final los visitantes redondearon un CAR 8 Delta 25

Benjamín Siepe tacklea al octavo de Delta, el tercer línea fue el jugador más destacado del equipo visitante. Foto: Gaby Iglesias

Delta jugó bien, pero sus forward utilizaron todas las malas prácticas habidas y por haber. Su capitán relató su versión del partido en el oído del árbitro que en varios tramos del partido lo escuchó con mucha atención.

El segundo tiempo comenzó con una tarjeta amarilla para los visitantes, los locales ya habían recibido una.

A los 9 minuto los del Rincón de Milberg siguieron sumando a través de un penal. CAR 8 Delta 28

El juego se tornó impreciso, dentro de lo confuso se percibía que los locales comenzaban a generar las mejores jugadas. A los 17 minutos llegó el try. CAR 15 Delta 25

Con la salida de Lisandro Carbone, Tomás Corrochano pasó a comandar los ataques. Con un largo kick que cruzó toda la cancha, habilitó a Nahuel Clausen que embolsó la guinda y logró apoyar su try CAR 22 Delta 28

Los últimos 15 minutos fueron no aptos para cardíacos y generaron mucha indignación. El árbitro fue uno de los principales protagonistas.

No voy a narrar jugada por jugada, simplemente voy a contar la síntesis de los sucesos.

Los últimos 15 minutos se jugaron en su mayoría en el campo de los visitantes. Los de Avellaneda sitiaron la zona de los 22 metros y lograron penetrar en el in-goal de Delta en más de una oportunidad (pero nunca le adjudicaron el try que les permitía ganar)

Apenas se formaban los maul y comenzaban a avanzar, los jugadores visitantes se arrojaban al piso con el objetivo de derrumbarlo, se percibía desde los cuatro lados de la cancha. En algunas oportunidades el árbitro cobró penal. En la sanción de cada jugada el capitán visitante se paraba como un edecán junto al árbitro, por los gestos se percibía que explicaba cada jugada como un abogado defensor.

El árbitro hacía todo lento, salía de la cancha para dialogar con los linemans, como las largas charlas entre vecinos.

Nahuel Clausen va, va, siempre va y no lo pueden parar… Foto: Gaby Iglesias

El maul del CAR entraba al in-goal y apoyaba. El árbitro se tiraba al piso como los árbitros de lucha libre, supuestamente para corroborar si habían apoyado y con sus manos hacia el gesto de “no apoyaron”.

La última jugada fue el colmo, cuando arrancó el maul de los locales los visitantes comenzaron a tirarse al piso, por la reiteración de infracciones tendría que haber cobrado try penal, no lo hizo, tampoco marcó los evidentes penales. Cuando el maul se apoyó nuevamente sobre el in-goal, reiteró su pirueta de tirarse al piso, repitió la seña de no apoyó y finalizó el partido, ignorando todos los penales que Delta cometió en el recorrido.

¿El árbitro, siempre tiene razón…?

Otros resultados

Primera: CAR 22 Delta 28

Intremedia: CAR 37 Delta 23

Pre A: CAR 40 Delta 32

Pre B: CAR 26 Delta 33

Pre C: CAR 28 Delta 26

Próximo partido: Manuel Belgrano vs CAR, sábado 1 de agosto, visitantes

Horacio Gerardi

horaciogerardi@yahoo.com.ar