A través del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA), la Universidad Nacional de Quilmes recibió más de 142 millones de pesos para financiar cinco proyectos de investigación. Entre ellos, se encuentra el desarrollo de un suplemento dietario para mejorar la cicatrización de heridas en pacientes oncológicos, el análisis y la creación de un mapa de salud del suelo y la generación de vinos con identidad bonaerense. En esta nota, la Agencia de Noticias Científicas dialogó con Daniel Alonso, Juan Garona y Danay Valdés, integrantes de los proyectos ganadores del FITBA.
“Con el FITBA, el gobierno bonaerense hace un esfuerzo muy grande en apoyar la investigación, sobre todo en estos tiempos que está viviendo la ciencia. En este caso, ese apoyo va a permitir que una investigación que se viene haciendo hace mucho tiempo se convierta en una herramienta biotecnológica aplicada e innovadora”, afirma la microbióloga Valdés. Dirigida por Liliana Semorile, el proyecto en el que participa consiste en el desarrollo de vinos con identidad bonaerense.
Así lo explica la investigadora: “Desde los años 2000, la provincia de Buenos Aires reactivó su producción de vinos que contienen aromas característicos que le aportan cada familia productora. En el proceso, se da la fermentación maloláctica con bacterias lácticas que tiene la uva naturalmente y que se encargan de otorgar aroma y sabor al vino y disminuir su acidez”. Lo que sucede es que esta fermentación depende de eventos biológicos y fisicoquímicos que la hacen impredecible y puede que se obtengan resultados no deseados, como un vino con un grado de acidez que es desagradable al paladar.
“Es por eso que en el laboratorio aislamos y caracterizamos algunas bacterias lácticas que provienen de distintas partes de la provincia. Sabemos que no son dañinas y producen buenos aromas, como manteca, chocolate y frutos rojos. Lo que hacemos es introducirlas en un momento específico del proceso de vitivinicultura para mantenerlo controlado y obtener un vino con las características deseadas”, describe Valdés.
Con el financiamiento, y junto con la bodega de Bernal Nietzel Wines, el objetivo es dar lugar a los primeros vinos de la Provincia de Buenos Aires inoculados con bacterias autóctonas y con una fermentación guiada y controlada. A su vez, apuntan a que los productores no tengan que obtener estas bacterias en el exterior, sino que puedan utilizar las autóctonas y darle a la bebida un sello argentino.
Cicatrizar heridas más rápido
Otro proyecto ganador del FITBA fue el dirigido por Juan Garona que implica el desarrollo de una fórmula basada en yerba mate para mejorar la cicatrización de heridas en pacientes con deficiencias nutricionales, como los oncológicos. Este suplemento dietario combina un extracto natural de yerba mate rico en polifenoles (compuestos químicos que se encuentran en las plantas y poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias) y aminoácidos y vitaminas. En estudios preclínicos, el producto fue probado en ratas y se demostró que su consumo acelera el cierre de las heridas de una manera significativa.
“Se avanzará con pruebas preclínicas de desarrollo y seguridad de la formulación final. Además, se procederá al diseño del prototipo del suplemento dietario para transferirlo a la empresa ROCIMEL SA para su producción a escala industrializada“, detalla Juan Garona, director del proyecto e investigador del Centro de Oncología Molecular y Traslacional (COMTra), a la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ. Y agrega: “Esto sentaría las bases para gestionar los registros correspondientes para su posterior implementación en pacientes con afectación nutricional que se someten a cirugías que impliquen heridas complejas“.
Al respecto, Daniel Alonso, director en ejercicio del COMTra, apunta: “Este fondo es una herramienta de financiamiento altamente estratégica en un contexto complejo marcado por una profunda crisis presupuestaria. Es importante mencionar que este desarrollo tiene más de diez años de evaluación preclínica. El financiamiento obtenido permitirá finalizar dicha etapa y pasar a estudios de campo que validen su uso y comercialización. A su vez, podremos avanzar con el desarrollo de un abordaje muy innovador, que no se produce en empresas locales ni se aplica rutinariamente en el ámbito hospitalario bonaerense. También, podremos articular entre la UNQ y el COMTra con el sector privado, en particular con actores de la industria de alimentos y nutraceútica”.
Los otros proyectos ganadores son “Digitalización de procesos productivos en PyME del sector de bebidas de Quilmes”, dirigido por Damián Ernesto Oliva, “Validación de las prácticas agroecológicas por análisis de salud de suelo que permitan iniciar un mapa de salud de suelo con valores de referencia para la Provincia de Buenos Aires” dirigido por Julieta Mariana Covelli, y “Diagnóstico molecular descentralizado de meningitis viral por enterovirus y herpes virus en la Provincia de Buenos Aires”, dirigido por Daniel Gómez.




