Declaran emergencia geológica y urbanística en Comodoro Rivadavia: ¿qué es y por qué se produjo un deslizamiento de esta magnitud?

El deslizamiento ocurrido en el cerro Hermitte reactivó un antiguo proceso geológico y llevó a las autoridades a declarar la emergencia geológica y urbanística por 90 días. Un experto analiza el fenómeno geológico que provocó evacuaciones, daños estructurales y reavivó alertas técnicas documentadas desde hace décadas.

  La situación en Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, es crítica. Luego del desplazamiento masivo de tierras en la ladera sur del cerro Hermitte, las autoridades declararon la emergencia geológica y urbanística, con una vigencia inicial de 90 días. Son alrededor de 300 las personas evacuadas de sus viviendas, sin que se registren, por el momento, víctimas fatales. Pero, ¿qué fue lo que ocurrió en tierras patagónicas?

“En geología, un deslizamiento es el movimiento lento o rápido de una masa de suelo y roca pendiente abajo, cuando el equilibrio natural del terreno se rompe”, explica a la Agencia CTyS-UNLaM el doctor en Geología José Paredes, docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). En este caso, se trató de la reactivación de un antiguo deslizamiento localizado en la ladera sur del cerro Hermitte, anterior incluso al emplazamiento urbano de la ciudad.

De acuerdo con informes oficiales, el fenómeno geológico afectó principalmente a los barrios Sismográfica, Marquesado y Los Tilos, ubicados en la zona del kilómetro 3 de la ciudad. Se trata de un área urbanizada sobre laderas pronunciadas del sector norte de Comodoro Rivadavia. El desplazamiento del cerro provocó movimientos de tierra que generaron importantes fracturas y daños estructurales en viviendas.

Según explica el especialista, desde el pasado 27 de diciembre comenzó a formarse una superficie de ruptura en el borde alto de la ladera, una señal clara de que el terreno estaba entrando en movimiento. “Eso fue tomando velocidad, con desplazamientos de decenas de centímetros por día. En los últimos días se liberó toda la tensión acumulada por ese movimiento y se desplazó una parte importante de la ladera- Esto, a su vez, derivó en rocas deformadas y viviendas totalmente desplazadas o destruidas”, puntualizó Paredes.

Cómo sigue la situación y los riesgos en el futuro inmediato
A pesar de la liberación de presión que generó este corrimiento en Comodoro Rivadavia, otros sectores del deslizamiento siguen moviéndose de manera lenta.

“El proceso geológico no se completó todavía y se va desactivando de forma gradual. Actualmente, con apoyo de la Policía, Defensa Civil y Bomberos, se evalúan accesos controlados para evacuar documentación, medicación y otros elementos esenciales. Estas tareas no se realizan en el sector más crítico, sino en zonas que no se desplazaron por completo”, especifica Paredes, quien colabora con las autoridades municipales junto a otros especialistas desde que se inició el fenómeno.

Más allá de estas acciones inmediatas de emergencia, el experto señala que uno de los principales objetivos en el corto y mediano plazo es avanzar en la relocalización de la población que habita el área afectada. “Las condiciones en el futuro no van a ser mejores. Se generaron muchas fracturas nuevas y eso, ante futuras lluvias, puede derivar en escenarios de mayor riesgo”, alerta.

Las señales que advirtieron de la fractura
No es la primera vez que se registran episodios de inestabilidad del terreno en esta zona de Comodoro Rivadavia. Ya en 1995 y 2023 se produjeron deslizamientos que interrumpieron la ruta nacional 3, y en 2017, tras lluvias extremas, se reportaron desplazamientos significativos en otros sectores de la ciudad.

“Desde el punto de vista técnico, en general se pueden identificar marcas en el borde del cerro que indican una zona de debilidad, a partir de la cual se producen estos deslizamientos. Cuando se observan en fotos aéreas o satelitales, estas áreas suelen adoptar una forma de lóbulo o de gota”, indica el docente de la UNPSJB. Las señales ya estaban documentadas.

“Hay documentación desde la década de 1950 que da cuenta de estos procesos. Incluso existen informes de fines de la década de 1990 y de 2002, elaborados por el Servicio Geológico Minero (SEGEMAR) y por la U.N.P.S.J.B. en la Carta Geoambiental de Comodoro Rivadavia, que describían este cuadro de inestabilidad. Independientemente de ello, el crecimiento de sectores urbanos informales continuó y, en este proceso —que aún no terminó—, se generan complicaciones para toda el área”, detalla Paredes, profesor titular de Sedimentología.

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