





El histórico Hospital Fiorito de Avellaneda continúa con tareas de mantenimiento para preservar sus instalaciones. En esta ocasión, se realizaron obras de reparación en el muro de carga del Pabellón de Laboratorios, ubicado sobre la calle Italia, donde la antigüedad de la construcción había provocado desprendimientos de revoques y filtraciones de agua de lluvia hacia el interior.
Para dar solución al problema, la Asociación Cooperadora del hospital contrató la ejecución de los trabajos, que incluyeron la demolición de los revoques deteriorados hasta llegar al ladrillo, el retiro de escombros y la aplicación de nuevos revoques con agregado de hidrófugo.
La arquitecta Ana María Reyes detalló que, una vez finalizadas las tareas, se aplicaron dos manos de acrílico con el mismo método utilizado en las cubiertas, lo que refuerza la impermeabilización y evita nuevas filtraciones. “De esta forma se protege el equipamiento del Laboratorio Central”, subrayó.
Con estas obras, el Hospital Fiorito busca garantizar mejores condiciones edilicias para el desarrollo de sus actividades científicas y médicas, en beneficio de toda la comunidad de Avellaneda.



