

La Catedral de Avellaneda-Lanús fue escenario, en la noche del domingo 28 de diciembre, de la Misa conclusiva del Jubileo de la Esperanza. La celebración, presidida por el Padre Obispo Maxi Margni en el marco de la Fiesta de la Sagrada Familia, reunió a fieles de toda la diócesis en comunión con las Iglesias del mundo, agradeciendo el camino recorrido como “peregrinos de esperanza”.
En su homilía, el Obispo invitó a hacer memoria agradecida de este tiempo de gracia y evocó el testimonio del papa Francisco, quien llama a una Iglesia cercana y misericordiosa. Al iluminar la Palabra de Dios, presentó a la Sagrada Familia como ejemplo de humildad y confianza, una familia pobre y peregrina que debió huir para proteger la vida, imagen de una Iglesia que responde con amor y no con prepotencia.
El momento central de la celebración fue el anuncio de un Año Jubilar Diocesano con motivo de los 25 años de la unión de Avellaneda y Lanús, establecida el 24 de abril de 2001 por decisión del Papa san Juan Pablo II. Este jubileo se vivirá durante todo el año 2026 bajo el lema “Renovando la alianza, caminamos juntos”, como un tiempo de gracia para fortalecer la comunión, el caminar sinodal y el impulso misionero de la diócesis.
Para acompañar este tiempo jubilar, se presentarán un logo diseñado por la lanusense Marcela Frías y un himno compuesto por el músico y cantautor Daniel Poli, que animarán las celebraciones y encuentros previstos.
La misa concluyó con una oración confiando este nuevo camino a la intercesión de la Virgen María, Nuestra Señora de la Asunción, y de Santa Teresa de Jesús, pidiendo que la Iglesia diocesana siga peregrinando unida, sostenida por la esperanza que no defrauda.




