El cine vuelve a encender la memoria en la UNLa con un ciclo gratuito sobre Malvinas y dictadura

Con funciones todos los martes de abril a las 17, la Universidad Nacional de Lanús reabre su espacio de cine abierto y gratuito con el ciclo “Memoria Colectiva”, un recorrido por las huellas del terrorismo de Estado y la causa Malvinas.

Hay algo en el ritual del cine compartido que resiste el paso del tiempo. Una sala a oscuras, una pantalla encendida y un puñado de historias que vuelven a decir lo que todavía duele. En abril, ese gesto vuelve a tener lugar en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), que retoma sus proyecciones abiertas y gratuitas con el ciclo “Memoria Colectiva”, una propuesta que pone en diálogo dos de las marcas más profundas de la historia argentina reciente: el terrorismo de Estado y la guerra de Malvinas.

A 50 años del último golpe cívico-militar y en el marco de un nuevo aniversario del 2 de abril, el ciclo no propone una mirada fragmentada sino, por el contrario, una lectura que entrelaza experiencias. La memoria, en este caso, no aparece como archivo quieto sino como territorio en disputa, como pregunta insistente sobre el presente.

Durante cuatro martes consecutivos —siempre a las 17— la sala Tita Merello será escenario de este recorrido audiovisual que convoca a estudiantes, vecinos y a toda la comunidad a volver a mirar, escuchar y pensar.

Malvinas: entre el silencio y la herida abierta

El ciclo abre el martes 7 de abril con Buenas noches Malvinas, de Lucas Scavino y Ana Fraile, una película que se interna en las secuelas menos visibles de la guerra. Lejos del relato épico, el film explora el trauma, los silencios y las formas en que esa experiencia continúa resonando en quienes la vivieron y en la sociedad en su conjunto.

Una semana después, el martes 14, llegará Iluminados por el fuego, de Tristán Bauer, ya convertida en una referencia ineludible del cine argentino sobre Malvinas. Allí, la memoria de los excombatientes se despliega como una herida que no cierra, pero también como un espacio de dignidad y de disputa por el sentido de la soberanía.

Dictadura: los mecanismos del horror

La segunda mitad del ciclo se desplaza hacia los años de la dictadura. El martes 21 se proyectará La mirada invisible, de Diego Lerman, una película que evita los grandes relatos para concentrarse en lo cotidiano: los gestos, las normas, la vigilancia. En ese microclima asfixiante, la lógica autoritaria se filtra en los cuerpos y en los vínculos, mostrando cómo el control excedía los centros clandestinos y se expandía hacia toda la vida social.

El cierre, el martes 28, estará a cargo del documental Historia de aparecidos, de Pablo Torello. A partir de testimonios y documentos, la película reconstruye los vuelos de la muerte y vuelve visibles las tramas del horror. Pero no se trata solo de mirar hacia atrás: la proyección se inscribe en una memoria activa, que insiste en el reclamo de verdad y justicia.