La Parroquia San Pablo Apóstol y Nuestra Señora de Luján celebró 40 años en Avellaneda

La Parroquia San Pablo Apóstol y Nuestra Señora de Luján, ubicada en avenida Roca 468, Avellaneda, celebró sus 40 años de erección canónica con una jornada que reunió a integrantes de la comunidad parroquial, vecinos y familias vinculadas a la institución.

La celebración se desarrolló bajo el lema “Ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí”, tomado de la Carta de San Pablo a los Gálatas (Ga 2,20).

La Eucaristía fue presidida por el obispo Maxi Margni, quien estuvo acompañado por el párroco, presbítero Adrián Marzzilli. Durante la celebración se destacó el recorrido de la parroquia a lo largo de cuatro décadas, con actividades vinculadas al anuncio del Evangelio, el servicio comunitario y el acompañamiento de vecinos y familias de Avellaneda.

Cuatro décadas de presencia en la comunidad

Según se destacó durante la jornada, a lo largo de estos 40 años la vida parroquial también se extendió a las comunidades de Nuestra Señora de Luján y María Auxiliadora, en Villa Tranquila.

Desde esos espacios, la comunidad religiosa acompañó distintas situaciones de vecinos y familias y formó parte de la vida cotidiana de los barrios.

Durante la homilía, Margni tomó como referencia el relato evangélico de la barca sacudida por el viento contrario para reflexionar sobre el recorrido de la parroquia.

En ese contexto, planteó que la historia de estos 40 años puede ser entendida como una travesía en la que la comunidad atravesó diferentes circunstancias y desafíos, sostenida —según su reflexión— por la fe y por la misión que continúa desarrollando en la actualidad.

Homenajes a dos figuras de la historia parroquial

Uno de los momentos destacados de la jornada se produjo al finalizar la Eucaristía, cuando fueron bendecidas las placas conmemorativas correspondientes al Año Jubilar.

Además, se realizaron dos homenajes vinculados con la historia de la parroquia.

La sacristía fue dedicada a Argentina Bonazzola, reconocida como la primera sacristana de la institución.

Por otra parte, el salón parroquial llevará el nombre del padre Modesto González, sacerdote recordado por la comunidad por su labor y cuya figura permanece presente en la memoria de distintas generaciones de fieles.

La jornada por el 40° aniversario concluyó con un almuerzo comunitario, en un clima de encuentro y fraternidad entre integrantes de la parroquia y vecinos que participaron de la celebración.

De esta manera, la comunidad de San Pablo Apóstol y Nuestra Señora de Luján conmemoró cuatro décadas de presencia en Avellaneda, poniendo en valor su historia y a quienes formaron parte de ella a lo largo de los años.