La comunidad diocesana de Avellaneda-Lanús recibirá del 15 al 22 de mayo las reliquias de Mama Antula, en una visita pastoral que recorrerá parroquias y hospitales de todos los decanatos de esta jurisdicción eclesiástica bonaerense.
La llegada de las reliquias de la primera santa argentina fue presentada como un acontecimiento de alegría y bendición para toda la comunidad, especialmente en el marco del impulso misionero que vive la diócesis.
Según se informó, las reliquias acompañarán de manera especial a los 77 integrantes de la diócesis que participarán próximamente del Encuentro Nacional de Grupos Misioneros que se realizará en Córdoba. Por ese motivo, la Iglesia local destacó que será la propia comunidad de Avellaneda-Lanús la encargada de trasladarlas hacia ese importante acontecimiento eclesial.
Celebraciones y momentos de oración
Con el objetivo de que la presencia de Mama Antula alcance a toda la diócesis, se organizaron celebraciones y momentos de oración en distintas parroquias de cada decanato. Además, las reliquias visitarán hospitales durante varias mañanas, acompañando espiritualmente a enfermos, familiares y personal de salud.
La curia local señaló que esta peregrinación representa también una oportunidad para renovar el compromiso evangelizador y fortalecer el camino jubilar que propone el lema diocesano: “Renovando la alianza, caminamos juntos”.
Itinerario
Viernes 15 de mayo: Hospital Fiorito y catedral.
Sábado 16: Cotolengo Don Orione y parroquias San Pablo y Santa Catalina.
Domingo 17: parroquias Santa Inés, San Cayetano y San Maximiliano Kolbe.
Lunes 18: Hospital Melo y parroquia San Maximiliano Kolbe.
Martes 19: Hospital Wilde y parroquias Nuestra Señora del Valle y San Pedro Armengol
Miércoles 20: Hospital Perón y parroquias San Judas Tadeo y Santiago Apóstol.
Jueves 21: Hospital Evita/Vecinal y parroquias San José de Pompeo y La Conquistadora.
Viernes 22: parroquia Nuestra Señora de Lourdes y Colegio Nuestra Señora de Loreto.
La figura de Mama Antula, reconocida por su intensa labor misionera y por haber sostenido los ejercicios espirituales en tiempos de persecución religiosa en el siglo XVIII, continúa despertando una profunda devoción en distintas comunidades del país.
“Su paso por Avellaneda-Lanús buscará alentar una Iglesia en salida, cercana a quienes más necesitan consuelo y esperanza”, se destacó.




