Memoria y compromiso: emotivo homenaje al Papa Francisco en la Catedral de Avellaneda

Este martes 21 de abril, la Catedral de Avellaneda-Lanús fue el escenario de una sentida celebración en memoria del Papa Francisco. La Eucaristía, convocada por la Vicaría de Solidaridad, fue presidida inicialmente por el Vicario General, Padre Osvaldo De Piero, y reunió a una nutrida representación del Pueblo de Dios.

La jornada contó con un fuerte respaldo institucional, destacándose la participación del Intendente de Avellaneda, Ing. Jorge Ferraresi, junto a la jefa de gabinete Magdalena Sierra y diversos miembros del gabinete municipal, quienes acompañaron a los fieles en el homenaje al Sumo Pontífice.

Un testimonio desde la cercanía

Uno de los momentos más significativos de la noche ocurrió tras la finalización de la misa, con la llegada del obispo Maxi Margni. El prelado arribó a la Catedral pasadas las 20 hs, luego de participar en la asamblea plenaria del Episcopado en Pilar y en la celebración realizada en la Basílica de Luján.

Ante una asamblea atenta, Margni ofreció un testimonio personal cargado de gratitud. Recordó con sencillez el momento en que, desempeñándose como obispo auxiliar de Quilmes, recibió el llamado de la Nunciatura para comunicarle que Francisco lo había elegido para conducir la diócesis de Avellaneda-Lanús. El obispo describió aquel llamado como una sorpresa que requirió una respuesta generosa ante la confianza directa depositada por el Santo Padre.

El legado de Francisco como guía pastoral

Al evocar la figura del Papa, Margni destacó dos pilares fundamentales de su pensamiento: Valentía evangélica: El impulso de la creatividad frente a la oscuridad, contraponiéndola a la violencia que surge de la cobardía.  Identidad y raíces: La invitación a “beber del propio pozo”, instando a la comunidad a amar su propia historia, su tierra y su cultura para sostener desde allí la fe.

Hacia el final de su intervención, el obispo propuso estos ejes como el horizonte pastoral para la región, llamando a construir una Iglesia valiente y creativa, profundamente enraizada en la identidad y la riqueza humana de los vecinos de Avellaneda y Lanús.