Micromanagement: 8 de cada 10 personas sienten que impacta en su nivel de estrés laboral 

El inicio del año laboral encuentra a muchos equipos ya agotados. Según una encuesta realizada por Adecco, el 68% de las personas no pudo tomarse vacaciones tras cerrar 2025 y, entre quienes sí lo hicieron, un 11% admite que siguió pendiente del trabajo. Al regresar a la actividad, el desgaste se hace evidente: el 48% de los encuestados describió su nivel de cansancio como alto o muy alto, mientras que solo el 19% afirmó experimentar un nivel bajo. 

El burnout —término acuñado por el psicólogo Herbert Freudenberger para describir el desgaste físico y emocional asociado al trabajo— no responde únicamente a la carga de tareas, sino también a la forma en que se lidera y organiza el trabajo. 

El peso del micromanagement en el clima laboral 

La encuesta de Adecco también indagó sobre prácticas de gestión. El 47% de los encuestados señaló que el control excesivo influye mucho en su cansancio o estrés laboral y un 33% afirmó que influye en parte. En total, casi 8 de cada 10 personas reconocen que el micromanagement impacta directamente en su nivel de desgaste. 

Cuando la supervisión constante reemplaza la autonomía, la delegación se reduce y cada decisión requiere validación, el mensaje implícito es de desconfianza. Con el tiempo, esta dinámica erosiona la motivación, limita la iniciativa y acelera el agotamiento. 

“Muchas veces el burnout no aparece por falta de capacidad o compromiso, sino por dinámicas de liderazgo que, sin intención, terminan generando desmotivación en los equipos”, señala Julián Blausztein, HRBP Manager de Cultura y Desarrollo en Adecco Argentina. 

Del agotamiento a la rotación 

El impacto no es solo emocional. En los últimos dos meses, el 45% de los encuestados afirmó que el desgaste laboral lo llevó a buscar otro trabajo y un 29% aseguró que está evaluando un cambio. Además, un 10% reconoció haber bajado su nivel de compromiso. Solo el 16% indicó que el desgaste no tuvo consecuencias en sus decisiones recientes. 

El estrés sostenido se traduce así en pérdida de talento y mayor rotación, además de señales internas como menor iniciativa, cumplimiento mínimo de tareas y deterioro del clima laboral. 

Liderar sin agotar: claves para revertir la tendencia 

Prevenir el burnout y evitar el micromanagement no implica reducir la exigencia, sino redefinir el modo de liderar. Clarificar expectativas, acordar objetivos y plazos realistas, y delegar con confianza son pasos fundamentales para fortalecer la autonomía sin perder foco en resultados. 

Generar espacios de escucha y revisar las cargas de trabajo permite detectar señales tempranas de desgaste y ajustar dinámicas antes de que el agotamiento se cronifique. 

“Liderar hoy implica crear contextos donde las personas puedan rendir y desarrollarse sin agotarse. La salud del equipo es un reflejo directo del estilo de liderazgo”, concluye Blausztein.