Los botes dragón fortalecen el intercambio cultural entre Argentina y China en Avellaneda

La Escuela Municipal de Canotaje de Avellaneda (EMCA), ubicada en la laguna La Saladita de Sarandí, fue sede el pasado sábado de una jornada de competencias de botes dragón que reunió a deportistas de distintos clubes y puso en valor el intercambio cultural entre Argentina y China a través del deporte.

La actividad permitió destacar el crecimiento de esta disciplina en el país y su capacidad para generar espacios de integración, trabajo en equipo y acercamiento a las tradiciones chinas. Durante la jornada, los participantes coincidieron en señalar que el bote dragón trasciende el aspecto competitivo y promueve valores vinculados a la cooperación, la inclusión y la conexión entre las personas.

Carla Echenique, una de las palistas participantes, resaltó que se trata de “un deporte muy inclusivo para cualquier edad” y afirmó que su práctica le permitió acercarse a la cultura china. Además, destacó los vínculos generados a partir de los encuentros deportivos y culturales entre representantes de ambos países.

Por su parte, Carolina Núñez, integrante del Club Náutico Quilmes, explicó que la experiencia no se limita al entrenamiento físico. Según señaló, esta disciplina incorpora elementos de la tradición china relacionados con la conexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu, promoviendo una mayor conciencia corporal y un enfoque integral de la actividad deportiva.

Uno de los momentos destacados de la jornada fue la referencia a la tradicional ceremonia del “clavado de pupilas”, ritual mediante el cual se pintan los ojos del dragón antes de las competencias. Los participantes explicaron que esta práctica simboliza energía, fuerza y determinación para afrontar desafíos tanto dentro como fuera del agua.

José Gavilán, integrante del equipo “Alas de Agua” de la Escuela Municipal de Canotaje de Avellaneda, recordó que conoció esta modalidad mientras practicaba kayak recreativo y que rápidamente quedó atraído por sus características. Actualmente, el grupo reúne a alrededor de 40 integrantes y continúa sumando adeptos.

El deportista subrayó que uno de los principales valores del bote dragón es el clima de camaradería que se genera entre los participantes. “La integración y la sociabilización son fundamentales en este deporte”, destacó.

Las competencias de botes dragón tienen su origen en antiguas tradiciones chinas y en los últimos años han ganado presencia en distintas ciudades argentinas. En Avellaneda, la actividad se ha consolidado como una propuesta deportiva y cultural que favorece el intercambio entre comunidades y fortalece los lazos de cooperación entre ambos países.

La jornada desarrollada en La Saladita volvió a reflejar el crecimiento de esta disciplina y el interés que despierta entre deportistas de distintas edades, combinando actividad física, tradición cultural y trabajo colectivo en un mismo espacio.