Con profundo pesar, la comunidad de la Catedral de Avellaneda comunicó el fallecimiento de Martha Giuliano de Iglesia, ocurrido el sábado 21 de febrero. Fue una integrante comprometida y activa de la vida parroquial, donde dejó una huella imborrable por su testimonio de fe y servicio.
Cofundadora de la Sociedad Argentina de Logoterapia, Martha dedicó su vida a transmitir esperanza y sentido, incluso en contextos de sufrimiento. Desde la Logoterapia —corriente inspirada en el pensamiento de Viktor Frankl— formó a generaciones de profesionales y acompañó procesos personales con una mirada profundamente humanista y espiritual.
Su labor trascendió las fronteras del país y fue especialmente reconocida en Brasil, donde también desarrolló una intensa tarea académica y formativa. Maestra por vocación y estudiosa incansable, supo conjugar reflexión, docencia y compromiso concreto con las personas.
En la Catedral, quienes compartieron espacios pastorales y comunitarios la recuerdan como un testimonio vivo de coherencia entre palabra y acción. Su vida, marcada por la fe y el amor al prójimo, se expresó en cada gesto de servicio y acompañamiento.
La comunidad parroquial acompaña a su familia y seres queridos en este momento de dolor, confiando —como expresaron en el mensaje difundido— en la promesa del Señor de la Vida.


