La figura del sacerdote Pascual Ruberto Giuliano, conocido popularmente como “El Cura Gaucho”, permanece ligada a la defensa de los trabajadores y a la lucha por la justicia social. Aunque desarrolló gran parte de su labor pastoral en Berisso, donde alcanzó notoriedad por su compromiso con la comunidad obrera, Ruberto nació en Avellaneda en 1920.
Ordenado sacerdote en 1950, llegó a Berisso en 1957 para desempeñarse como párroco de la Iglesia San José Obrero, ubicada en el tradicional Barrio Obrero. Desde allí construyó una estrecha relación con los trabajadores de la región, especialmente con aquellos vinculados a la industria frigorífica.
Su actuación pública cobró relevancia durante el conflicto de los trabajadores de la carne en 1958, en el contexto del gobierno de Arturo Frondizi. Frente a los despidos masivos que afectaban a miles de familias, Ruberto difundió un comunicado en el que reclamó la intervención del Estado y cuestionó las consecuencias sociales de las políticas económicas aplicadas en ese momento.
En aquel documento advirtió sobre el impacto que tendría la pérdida de empleo para unas 10.000 familias y sostuvo que los trabajadores reclamaban estabilidad laboral, respeto por sus derechos y protección estatal. Sus declaraciones lo ubicaron entre las voces más activas en defensa del sector obrero durante uno de los conflictos laborales más importantes de la época.
El sacerdote también dejó su postura reflejada en diversas cartas pastorales. En una de ellas, escrita con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, rindió homenaje a quienes lucharon por la dignificación de la clase obrera y expresó su rechazo a las prácticas de tortura, una definición que resultó significativa en un contexto político marcado por fuertes tensiones sociales.
A lo largo de su trayectoria, Ruberto combinó su tarea religiosa con una activa participación en cuestiones sociales, convirtiéndose en una figura reconocida por su cercanía con los sectores populares. Sus escritos y pronunciamientos constituyen hoy documentos que permiten reconstruir una etapa de la historia argentina atravesada por conflictos laborales y debates sobre los derechos de los trabajadores.
Nacido en Avellaneda y recordado en Berisso por su compromiso con la comunidad, Pascual Ruberto Giuliano dejó una huella que continúa siendo objeto de reconocimiento por su defensa de la dignidad humana y la justicia social.

Asimismo, la comunidad de Berisso recordará al Padre Pascual Ruberto Giuliano el próximo martes 30 de junio, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento. La actividad tendrá lugar en la Parroquia San José Obrero, donde desarrolló gran parte de su labor pastoral y social.
Bajo la consigna “Ahora voy a saber sobre qué construí: si sobre arena o sobre piedra”, la jornada comenzará a las 17.30 con el acto de designación de la cancha de fútbol de la parroquia con el nombre “Padre Pascual Ruberto”. Posteriormente, a las 18, se celebrará una Santa Misa presidida por el arzobispo de La Plata, Mons. Gustavo Carrara.
El homenaje busca reconocer la trayectoria de quien, nacido en Avellaneda y profundamente identificado con la comunidad berissense, dejó una huella perdurable por su compromiso con los trabajadores, la justicia social y la vida pastoral.




